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lunes, 11 de mayo de 2020

Silvercorp: qué se sabe de la compañía de seguridad de EE.UU. detrás del fallido intento de "golpe privado" contra Maduro en Venezuela

Video de Silvercorp




Agencias.
BBC Mundo.



Lo llamaron un "golpe privado": un plan para secuestrar a Nicolás Maduro y entregarlo a las autoridades de Estados Unidos, que ofrecen US$15 millones por el presidente de Venezuela.
El plan, comandado por la compañía de seguridad estadounidense Silvercorp, empezó con meses de entrenamiento a exmilitares venezolanos en la desértica Guajira colombiana. Tenían armas, chalecos, comunicaciones.
Silvercorp había tenido incluso contactos con la oposición venezolana, abierta a explorar "todas las opciones" para derrocar a Maduro.
Y así se gestó la llamada "Operación Gedeón", cuyo líder era Jordan Goudreau, un excéntrico exmilitar estadounidense que participó en las guerras de Irak y Afganistán como parte de fuerzas especiales del ejército. Lo acompañaban varios otros exsoldados de ese país.
El 3 de mayo, medio centenar de hombres embarcaron dos lanchas desde Colombia con el ambicioso objetivo de ocupar el palacio presidencial de Miraflores, sacar a Maduro y llevarlo al país del norte.
Pero antes de llegar incluso a su punto de desembarco, un pueblo en la costa norte venezolana llamado Macuto, fueron interceptados por las fuerzas de seguridad venezolanas. Según el gobierno, ocho personas murieron en el enfrentamiento y dos estadounidenses fueron arrestados.
Desde entonces, lo que inició como una heroica operación para derrocar al chavismo se convirtió en motivo de burlas y, según expertos venezolanos, en un nuevo argumento para la retórica de Maduro contra el imperialismo.
Goudreau, investigado ahora por la Justicia de su país, es el protagonista de una historia digna de película; para algunos no de acción, sino de comedia.
Aunque el gobierno de Donald Trump ha negado cualquier vínculo con Goudreau y la operación, el plan es reflejo del lema del gobierno de Washington de que "todas las opciones están encima de la mesa" para provocar un cambio de gobierno en Venezuela.

Una empresa de Miami

El nombre de Goudreau -de 43 años y nacido en Canadá- llegó al estrellato el 1 de mayo. Una investigación de la Associated Press dio a conocer la operación que lideraba el exmilitar, fraguada en 2018 desde Colombia en alianza con miembros de la oposición y un antiguo aliado del chavismo, el exgeneral Clíver Alcalá, quien desde hace semanas está en manos de la justicia de de EE.UU.
Goudreau, miembro condecorado de un equipo de Fuerzas Especiales del ejército también conocido como los "Boinas Verdes", no solo participó de reuniones de la oposición en Bogotá y Miami, sino que hizo parte del despliegue de seguridad del concierto "Venezuela Aid Live", en la frontera con Colombia, organizado por el millonario Richard Branson en febrero de 2019.
Después de luchar en las guerras, Goudreau creó Silvercorp un Miami en marzo de 2018. Su principal oferta, según relata en sus extravagantes redes sociales y su página oficial, era dar capacitación a la policía y a los maestros ante los atentados en escuelas de Estados Unidos.
Parte de su estrategia, dice en un video, era "infiltrar agentes antiterroristas en escuelas disfrazados de maestros".
En un detallado recorrido por las redes de Goudreau, el criminólogo Giancarlo Fiorella mostró en el portal Bellingcat evidencia de que el agente había participado y proveído seguridad en mítines políticos de Trump.
"Todo esto no significa que Goudreau sea parte del Servicio Secreto. Trump famosamente emplea seguridad privada para él y durante sus mítines, y Silvercorp probablemente fue contratado" para estos eventos, explica el experto, que luego publicó otro reportaje detallando teorías que relacionan a la Operación Gedeón con miembros de la derecha radical estadounidense.
BBC Mundo se comunicó con Goudreau pero no obtuvo respuesta. En una entrevista con la periodista venezolana Patricia Poleo, Goudreau dice que, pese a que su plan ya era conocido y que la oposición "no le pagó" lo que le prometió, lanzó el operativo porque es un "luchador por la libertad".
Basado en un polémico contrato revelado por el exmilitar, Goudreau esperaba financiar su operación con pagos realizados por la oposición, que obtiene sus fondos de los dividendos de empresas estatales venezolanas incautadas por Estados Unidos.
Cualquiera que sea su objetivo, en todo caso, Goudreau y Silvercorp reflejan una larga tradición de empresas privadas estadounidenses que prestan servicios militares a gobiernos y entes privados en América Latina y el mundo.
"No somos militares retirados", dice Goudreau en otro video en redes. "Somos un servicio activo de mitigación de riesgos".

El negocio de la geopolítica y el narcotráfico

"La tercerización de la política de Defensa en Estados Unidos, así como en Colombia, ha crecido mucho durante las últimas décadas, sobre todo en la lucha contra el narcotráfico", le dice a BBC Mundo Adam Isacson, experto en seguridad de la Oficina de Washington para Asuntos Latinoamericanos (WOLA), un centro de estudios.
"En América Latina este tipo de empresa se ha usado más para apoyo de inteligencia, mientras que en lugares como Irak o África llevaron a cabo operaciones de corte militar más similares a lo que parecía intentar Goudreau", añade.
Más allá de si el gobierno estadounidense tuvo o no que ver con la Operación Gedeón, expertos y opositores estadounidenses han dicho que desarrollos como éstos son resultado de ponerle una cifra a la cabeza de Maduro.
En marzo, el Departamento de Estado ofreció una recompensa de US$15 millones por Maduro, al que la justicia de EE.UU. acusa de narcotráfico.
Isacson ha documentado el rol que han jugado decenas de empresas estadounidenses en esquemas como el Plan Colombia, un millonario acuerdo bilateral de lucha contra las drogas.
Otras compañías estadounidenses de seguridad prestan servicios a empresas mineras colombianas. Su presencia en el país es vieja y arraigada.
Desde el fin de la Guerra Fría, en Estados Unidos hubo una emergencia de compañías de seguridad que respondían a las iniciativas del gobierno de intervenir en conflictos complejos pero de pequeña escala, especialmente en África, sin el costo político -aunque sí económico- de sacrificar tropas estadounidenses.
Según un informe de 2011 del Comité del Senado sobre Seguridad Nacional, entre 2005 y 2009 el gobierno federal gastó US$3.100 millones en contratos privados para políticas antinarcóticos en América Latina, un aumento del 32% en cuatro años.
La recompensa por Maduro se plantea en términos de la guerra contra el narcotráfico, cargo del que acusan al mandatario chavista.
Un argumento, según mercenarios estadounidenses como Goudreau que dicen luchar a favor de la libertad, para dar un "golpe privado".

viernes, 1 de mayo de 2020

Coronavirus en Venezuela: los periodistas y médicos detenidos en el país en medio de la pandemia

Las organizaciones profesionales denuncian persecución oficial contra los periodistas en Venezuela




Agencias.
BBC Mundo.




La noche del sábado 21 de marzo la casa del periodista Darvinson Rojas en Caracas se vio rodeada por agentes de la Fuerza de Acciones Especiales de la Policía venezolana, un cuerpo denunciado por ejecuciones extrajudiciales y otros abusos.

Dijeron haber recibido una llamada por un caso sospechoso de covid-19 y exigieron al reportero que los acompañara.

Mientras el periodista alertaba en sus redes sociales, sus padres trataban de impedir el paso de los policías encapuchados. “Hubo un forcejeo y llegaron a tirar a mi madre al suelo”, le dijo Rojas a BBC Mundo.

Al final, Darvinson y sus padres fueron detenidos. Aunque ellos fueron liberados a las pocas horas, Darvinson permaneció 12 días bajo arresto. Lo soltaron, pero enfrenta cargos por los que podría pasar años en la cárcel.

¿Por qué?

Darvinson sumó las cifras de casos positivos por coronavirus que habían dado diferentes autoridades y se percató de que arrojaban un número mayor del que estaba informando el gobierno de Nicolás Maduro.

Cuando publicó en Twitter las cuentas que le salían a él, empezaron los problemas.

“Primero fueron críticas en las redes sociales; luego vino la Policía”, recuerda.

La de Rojas no es una historia excepcional en la Venezuela de la pandemia.

De acuerdo con los datos del Colegio Nacional de Periodistas, 18 informadores han sido detenidos en el país desde que el presidente Nicolás Maduro decretó el estado de alarma para hacer frente a la pandemia del coronavirus.

Esta situación ha sido denunciada a nivel internacional por organizaciones como Human Rights Watch y el Comité para la Protección de Periodistas (CPJ).

Otro gremio fundamental en la emergencia sanitaria, el de los médicos, también merece ahora atención prioritaria de las fuerzas seguridad y asociaciones profesionales han denunciado detenciones arbitrarias de algunos de ellos cuando han denunciado las carencias del sistema sanitario venezolano.

El Ministerio de Comunicación de Venezuela no respondió a una solicitud de información de BBC Mundo.

Tampoco se conocen pronunciamientos gubernamentales sobre este tema.

"Autoritarismo" y "autocensura"

El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, alertó de que la crisis sanitaria provocada por la covid-19 "se está convirtiendo rápidamente en una crisis de derechos humanos".

Las detenciones de periodistas y médicos han hecho pensar a muchos qué es lo que podría estar pasando en Venezuela, un país al que la Alta Comisionada de la ONU sobre derechos humanos, Michelle Bachelet, ya ha señalado en varias ocasiones por sus carencias en este sentido.

Delvalle Canelón, secretaria general del Colegio Nacional de Periodistas, le dijo a BBC Mundo que "el Gobierno busca infundir miedo a los periodistas para que en los medios se imponga la autocensura".

Los informadores ya estaban habituados a trabajar en circunstancias difíciles en Venezuela antes de la pandemia.

Tanto Maduro como destacados miembros de su gobierno acostumbran a referirse a la "guerra mediática" que, a su juicio, la prensa libra contra su gobierno y se han dado casos en los que simpatizantes chavistas han agredido a los periodistas.

"Muchos periódicos han tenido que cerrar por la falta de papel y hay cadenas de televisión que se encuentran de la noche a la mañana con que no se les renueva la licencia", indica Canelón.

A los invitados a los programas de radio y TV en Venezuela se les suele recordar antes de que salgan al aire que hay palabras prohibidas, como "régimen" o "dictadura", que no pueden pronunciar.

Venezuela ocupa el puesto número 147 en el Índice Mundial de Libertad de Prensa que cada año publica la organización Reporteros Sin Fronteras, que afirma que Maduro "persiste desde 2013 en intentar silenciar a los medios independientes" y refleja que los periodistas en Venezuela se enfrentan a detenciones arbitrarias, a la violencia de las fuerzas de seguridad y a frecuentes bloqueos de internet.

Los reporteros detenidos durante la pandemia lo han sido en diferentes circunstancias.

Arnaldo Sumoza, de la cadena Canal 15, fue detenido mientras filmaba una de las frecuentes protestas por falta de agua en el Estado Guárico, en el centro del país.

Hidalgo Rincón fue arrestado por efectivos del Comando Nacional Antisecuestros (Conas) después de que emitiera opiniones críticas con el gobierno en el programa de radio en el que participa en el Estado Zulia, en el Noroeste.

Son solo algunos casos.

La acusación más frecuente es la de instigación al odio, un delito que puede acarrear hasta 20 años de prisión y que fue introducido en una ley aprobada en 2017 por la Asamblea Nacional Constituyente, el órgano plenipotenciario leal que Maduro creó después de perder en las elecciones legislativas de 2015 el control del Parlamento

Pese a la larga pena que podría caerle, Darvinson Rojas afirma: "No tengo miedo; solo confío en que todo se aclare y continuar con mi trabajo".

Los médicos también detenidos en Venezuela

La asociación Médicos Unidos de Venezuela contabiliza tres médicos detenidos en Venezuela solo en el mes de abril.

El doctor Freddy Pachano se libró por poco. "Tuve que salir del país por miedo", le dijo a BBC Mundo.

Pachano anunció en sus redes sociales la presencia de varios pacientes con síntomas similares a los del coronavirus en el Hospital Universitario de Maracaibo.

"Era mi obligación informar, porque la comunidad del hospital debía saberlo", afirmó Pachano.

El gobernador del Estado Zulia, Omar Prieto, pidió a la inteligencia militar venezolana que abriera una investigación y planteó que la Fiscalía presentara cargos contra Pachano.

Desde su refugio en el extranjero, Pachano cree que "el gobierno busca amedrentar a quienes denuncian las carencias del sistema sanitario".

Los profesionales sanitarios venezolanos llevan años protestando por la situación de los centros médicos, en los que, con frecuencia, faltan medicinas, luz y hasta agua.

La Organización Panamericana de la Salud considera a Venezuela uno de los países más vulnerables frente a la pandemia en América Latina.

El gobierno venezolano negó durante mucho tiempo los problemas de sus sistema de salud. En 2019 comenzó a reconocerlos, pero los atribuye al "bloqueo criminal" de Estados Unidos.

Al contrario que el periodista Rojas, Pachano sí dice tener miedo, porque, según dice, "En Venezuela te pueden meter en la cárcel porque sí".