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domingo, 14 de diciembre de 2025

"Dinamita dorada": así fue la operación secreta para sacar de Venezuela a María Corina Machado, según el exmilitar que la dirigió

 


Agencias.
BBC Mundo.


La operación de rescate para sacar de Venezuela a la líder opositora y premio Nobel María Corina Machado involucró disfraces, dos barcos a través de mares agitados y un vuelo, le contó a la BBC el hombre que dice haberla dirigido.

Bautizada como operación "Dinamita dorada", el peligroso viaje fue frío, húmedo y largo, pero la "formidable" Machado no se quejó ni una sola vez, según Bryan Stern, fundador de la Grey Bull Rescue Foundation.

"El mar está muy agitado. Está completamente oscuro. Usamos linternas para comunicarnos. Da mucho miedo, pueden salir mal muchas cosas", evoca.

A pesar de los riesgos, todo salió bien. Machado llegó sana y salva a Oslo, Noruega, para recoger su Premio Nobel de la Paz justo antes de la medianoche del miércoles.

Tras haber vivido escondida en su propio país desde las controvertidas elecciones del año pasado en Venezuela, Machado no había aparecido en público desde enero.

Sus hijos adultos, a quienes no había visto en dos años, estaban en Oslo para recibirla.

La fundación Grey Bull se especializa en misiones de rescate y evacuaciones, especialmente en zonas de conflicto y desastre.

Un representante del equipo de Machado confirmó a CBS News, socio mediático de la BBC en Estados Unidos, que la organización estaba detrás de su operación de rescate.

Stern explicó que Grey Bull llevaba meses consolidando su presencia en el Caribe, incluido dentro de Venezuela y en la vecina isla de Aruba, para prepararse para posibles operaciones en el país sudamericano.

"Hemos estado construyendo infraestructura sobre el terreno en Venezuela diseñada para sacar a estadounidenses, aliados, británicos y otras personas en caso de que comience la guerra en el país", declaró a la BBC.

Las especulaciones sobre una posible acción militar de Estados Unidos contra Venezuela han ido en aumento después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, pidiera al presidente venezolano, Nicolás Maduro, que abandone el cargo, acusándolo de enviar narcóticos y asesinos a EE.UU.

Según Stern, el reto en este caso consistía en sacar del país a alguien tan conocido como María Corina Machado, un nombre muy popular en Venezuela para la oposición.

Ninguna de las infraestructuras que su empresa construyó en el país, dijo, estaba "diseñada para la segunda persona más popular del maldito país con una diana en la espalda".


Cuando entró en contacto por primera vez con el equipo de Machado, al principio no le revelaron su identidad, pero afirmó que fue capaz de adivinarla.

Se pusieron en contacto con él a principios de diciembre, a través de un contacto que conocía al equipo de Machado, y este era al parecer el segundo intento de sacarla de Venezuela, después de que el plan inicial "no saliera bien", según dijo.

La operación se denominó "Dinamita dorada" porque "(Alfred) Nobel inventó la dinamita" y Machado intentaba llegar a Oslo para recoger el Premio Nobel de la Paz.

Las cosas se movieron rápidamente. Stern dijo que habló con el equipo el viernes 5 de diciembre, se desplegaron el domingo y el martes ya habían completado su misión.

Su equipo había explorado varias posibilidades para sacar a Machado del país y se decidió por un plan que implicaba un tumultuoso viaje por mar.

Para proteger su futuro trabajo en Venezuela, Stern solo puede revelar algunos detalles del viaje.

Por tierra, trasladaron a Machado desde la casa donde se escondía hasta el punto de recogida de una pequeña embarcación, que la llevó frente a la costa hasta un barco un poco más grande, donde se reunió con él.

El viaje se realizó en "mares muy agitados", con olas de hasta 3 metros de altura, en "una oscuridad total", según contó.

"El viaje no fue agradable. Hacía frío, llovía mucho, estábamos empapados, las olas eran muy fuertes, y eso lo aprovechamos. La llevamos a tierra firme, hasta donde estaba su avión, y ella voló a Noruega".

A lo largo del viaje, se tomaron varias medidas para ocultar y disimular su rostro y su perfil "digital", ya que se trata de una política muy conocida.

"La amenaza biométrica es muy real", señaló, y añadió que se tomaron medidas para asegurarse de que no pudiera ser localizada a través de su teléfono.

Stern dijo que María Corina Machado se comportó de manera "impresionante" a pesar de las dificultades durante el viaje, aceptando un jersey para abrigarse cuando él se lo ofreció, pero sin pedir nada más.

"Estaba empapada y helada, pero no se quejó ni una sola vez", dijo riendo, reconociendo que la operación era muy peligrosa porque el agua "no perdona".

"Si conduzco un barco y se me avería el motor, tendré que nadar hasta Venezuela".

Cuando se le preguntó cómo podía garantizar la seguridad de los venezolanos que ayudaron en la operación, Stern respondió que mantuvieron sus identidades en secreto y que "nosotros [Grey Bull] realizamos muchas operaciones encubiertas".

Muchos de los que ayudaron ni siquiera se dieron cuenta de que estaban trabajando para él, dijo Stern, mientras que otros creen que "conocen toda la historia", pero en realidad no es así.

"Hay personas que hicieron cosas que eran benignas desde su perspectiva, pero que desde la nuestra eran fundamentales para la misión".

Afirmó que la operación fue financiada por donantes, y no por el gobierno de Estados Unidos: "Nunca hemos recibido una nota de agradecimiento del gobierno de Estados Unidos, y mucho menos un dólar".

Stern aseguró que se coordinó con algunos estados nacionales y con los servicios de inteligencia y diplomáticos de varios países. Esto incluyó alertar a Estados Unidos de manera "informal".

Machado ha dicho que tiene la intención de regresar a Venezuela, pero Stern afirma que le aconsejó que no lo hiciera.

"Le dije: 'No vuelvas. Eres madre. Te necesitamos'. Ella hará lo que tenga que hacer... Entiendo por qué quiere volver, porque es una heroína para su pueblo.

"Ojalá no volviera, pero tengo la sensación de que lo hará".


Skipper: cómo el petrolero confiscado por EE.UU. frente a las costas de Venezuela falseó su ubicación para burlar las sanciones

 


Agencias.
BBC Mundo.



El petrolero incautado por las fuerzas estadounidenses este miércoles frente a las costas de Venezuela tenía un historial de falseo o encubrimiento de su ubicación, aparentemente para ocultar sus actividades, según revelan datos de seguimiento de buques.

Estados Unidos confirmó en la noche del miércoles que sus fuerzas habían incautado un buque durante una operación con helicópteros frente al litoral venezolano.

BBC Verify confirmó que se trataba del petrolero Skipper al cotejar una señal vista en las imágenes publicadas por Estados Unidos con una foto de referencia proporcionada por TankerTrackers.com, sitio web que rastrea los envíos de crudo.

Los datos disponibles en sitios web de seguimiento de acceso público ofrecen una imagen incompleta de los movimientos del buque, que antes de su incautación no había revelado su posición desde el 7 de noviembre.

La firma de análisis marítimo Kpler también sugirió que el buque había participado en una transferencia de petróleo de barco a barco.

La fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, describió al Skipper como un "petrolero utilizado para transportar crudo sancionado de Venezuela e Irán".

El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó por primera vez al buque en 2022, cuando navegaba con el nombre de Adisa y fue acusado de formar parte de una "red internacional de contrabando de petróleo".

El Skipper, de 20 años de antigüedad, navegaba bajo la bandera guyanesa, pero el gobierno de ese país alegó en un comunicado que "enarbolaba falsamente la bandera de Guyana, ya que no está registrado en Guyana".

Expertos declararon a BBC Verify que el Skipper probablemente formaba parte de la llamada "flota oscura", una red global de petroleros que buscan evadir las sanciones petroleras ocultando su propiedad, identidad e historial de viajes.


Cómo ocultó su posición

Según un tratado de la ONU, todos los buques de cierto tonelaje deben tener un sistema de seguimiento a bordo llamado Sistema de Identificación Automática (AIS).

Este transmite información sobre los barcos, incluida su ubicación, que se puede rastrear en sitios web como MarineTraffic.

Pero existe un registro público incompleto y engañoso de los movimientos del Skipper: según MarineTraffic, su última escala conocida fue en Soroosh, Irán, el 9 de julio, a donde llegó después de hacer escala en Irak y Emiratos Árabes Unidos.

Kpler sugiere que esto forma parte de un patrón de informaciones engañosas por parte del Skipper.

Los analistas de la firma indicaron que el barco había cargado previamente petróleo crudo de Venezuela e Irán mientras falsificaba su posición a través de su sistema de seguimiento a bordo, en un proceso conocido como suplantación de identidad.

Venezuela posee algunas de las mayores reservas de petróleo del mundo, pero sus exportaciones fueron sancionadas por Estados Unidos en 2019 en un intento de forzar la salida del poder del gobierno del presidente Nicolás Maduro, ampliamente acusado de fraude electoral.

La empresa señaló que, si bien su sistema AIS mostraba al buque en la terminal petrolera de Basora (Irak) los días 7 y 8 de julio, los informes de la terminal no registraban su presencia.



Sin embargo, el Skipper cargó petróleo crudo en la isla de Kharg, en Irán, según Kpler.

Posteriormente navegó hacia el este, según muestran los datos de seguimiento, donde Kpler sugirió que el Skipper realizó una transferencia de carga entre buques entre el 11 y el 13 de agosto.

La carga fue desalojada posteriormente en China, donde, según Kpler, fue "declarada de forma falsa".

Luego regresó a través de Irán y navegó hacia el Caribe.

El Skipper declaró su posición por última vez el 7 de noviembre, a varias millas de la costa de Guyana. Su ubicación reapareció el 10 de diciembre, después de la operación estadounidense.

Durante ese período, imágenes satelitales identificadas por TankerTrackers.com y confirmadas por BBC Verify muestran que el Skipper estuvo presente en Puerto José, en Venezuela, el 18 de noviembre, sin aparecer en ese momento en los portales de seguimiento.

Desde la imposición de las sanciones, los analistas afirman que se ha vuelto común que los buques falseen u oculten su posición mientras cargan petróleo en Venezuela.



Analistas de Kpler indicaron que el buque cargó "al menos 1,1 millones de barriles de crudo Merey" el 16 de noviembre en la terminal y que su destino declarado era Cuba.

También hay evidencia de que el Skipper participó en una transferencia de carga con otro buque el 7 de diciembre, pocos días antes de ser abordado por tropas estadounidenses.

Imágenes satelitales vistas por Kpler parecían mostrar el intercambio, identificando a uno de los buques como el Skipper.

La transferencia tuvo lugar frente a la costa de Venezuela, cerca de la ciudad de Barcelona. Según MarineTraffic, el Skipper había aparecido por última vez frente a la costa de Guyana semanas antes.

Este tipo de actividad para evadir las sanciones no es inusual en las exportaciones de petróleo venezolano, según Kpler.

La compañía afirmó que los petroleros a menudo transfieren su carga frente a la costa de Malasia, antes de que el petróleo sea importado por China.



El ex teniente de la marina belga y analista Frederik Van Lokeren declaró a BBC Verify que, si bien este tipo de transferencias de barco a barco no son ilegales ni incorrectas, son "extremadamente inusuales".

Explicó que suelen ser un indicio de que los buques intentan eludir las sanciones, transfiriendo petróleo a barcos que no están públicamente asociados con el contrabando.

Van Lokeren indicó que la capacidad de refinamiento de Venezuela se ha visto significativamente reducida en los últimos años y el país depende de sus aliados, Irán y Rusia, para convertir su petróleo crudo en productos más rentables comercialmente.

¿Quién es el propietario del Skipper?

MarineTraffic recoge que el propietario beneficiario y operador es Thomarose Global Ventures Ltd., con sede en Nigeria, y que el propietario registrado es Triton Navigation Corp., con sede en las Islas Marshall.

En 2022, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que Triton estaba siendo utilizada por un magnate petrolero ruso sancionado, Viktor Artemov, para facilitar una red global de contrabando de petróleo.

En ese momento, funcionarios estadounidenses declararon que el Artemov utilizaba una extensa red de barcos, a menudo registrados de forma poco transparente, para transportar petróleo iraní.

En su comunicado, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos afirmó que Triton había "prestado asistencia material, patrocinado o proporcionado apoyo financiero, material o tecnológico, o bienes o servicios, a Artemov o en su beneficio".

BBC Verify está intentando contactar con ambas empresas para obtener sus declaraciones.


Qué es la flota de buques fantasma por la que se acusa a Venezuela de burlar las sanciones para exportar su petróleo

 


Agencias.
BBC Mundo.



Cuando en 2019 el presidente de EE.UU., Donald Trump, impuso sanciones a la industria petrolera de Venezuela para presionar al gobierno de Nicolás Maduro, las exportaciones de crudo venezolano cayeron hasta unos 495.000 barriles diarios. Seis años más tarde, las sanciones siguen en pie, pero las ventas de petróleo de Venezuela han vuelto a crecer hasta ubicarse en torno al millón de barriles diarios.

Aunque se trata de una cantidad pequeña para un país que en 1998 -antes de la llegada al poder de Hugo Chávez- llegó a producir tres millones de barriles diarios, esta recuperación aproxima la exportación a los más de 1,1 millones de barriles diarios que Venezuela exportaba a finales de 2018 y es un indicativo de que las sanciones contra Venezuela no están funcionando como EE.UU. esperaba.

Y es que el gobierno de Maduro ha ido encontrando la manera de ir reactivando la producción y de crear nuevas vías para vender el crudo venezolano esquivando las sanciones.

En esa tarea de comercialización juega un rol central la llamada "flota fantasma": una serie de tanqueros petroleros que por medio de distintas estratagemas ocultan su labor como barcos de transporte de petróleo sancionado por las autoridades estadounidenses.

Una de estas embarcaciones fue interceptada e incautada este miércoles por las fuerzas militares de EE.UU. cuando se encontraba en aguas frente a las costas de Venezuela.

"Acabamos de incautar un petrolero frente a la costa de Venezuela, un petrolero grande, muy grande; de hecho, el más grande que se haya incautado jamás", dijo Trump al anunciar la operación ante la prensa en la Casa Blanca.

El gobierno de Maduro reaccionó calificando la incautación como "un robo descarado y un acto de piratería" y dijo que acudirá ante instancias internacionales existentes para denunciar lo ocurrido.

Esta acción estadounidense aumenta las tensiones con Caracas que se han ido intensificando desde que en agosto de este año el gobierno de Trump inició un gran despliegue militar en aguas del Caribe con el objetivo oficial de combatir el narcotráfico, pero que muchos analistas creen que tiene como objetivo final forzar un cambio de régimen en Venezuela.

Más allá de su posible objetivo político, la medida tiene un impacto económico pues dificulta aún más las exportaciones petroleras venezolanas al meter presión sobre la flota fantasma.

Pero, ¿qué sabemos sobre cómo operan estas embarcaciones?

Un fenómeno en auge

La utilización de flotas fantasmas es un fenómeno en aumento que ocurre no solamente en el caso venezolano, sino también de otros dos países petroleros sometidos a sanciones por parte de EE.UU. y de potencias occidentales: Rusia e Irán.

La empresa de inteligencia financiera S&P Global estima que uno de cada cinco petroleros en el mundo son usados para vender de contrabando petróleo procedente de países bajo sanciones.

De estos, el 10% transportarían solamente crudo venezolano, un 20% haría lo mismo con el iraní, mientras que 50% se dedica en exclusiva al petróleo ruso. El 20% restante no estaría atado a ningún país en particular y puede transportar petróleo de más de uno de estos países.

Según estimaciones de la firma de análisis marítimo Windward, la flota clandestina global cuenta con unas 1.300 embarcaciones.

Las sanciones petroleras buscan disuadir a países o empresas a adquirir o involucrarse en cualquier operación relacionada con crudo procedente de los países castigados.

Ante ello, los países sancionados optan por ofrecer su petróleo con grandes descuentos para atraer a operadores o países dispuestos a correr el riesgo de comprarlo, aplicando -eso sí- algunos trucos para disimular su origen.



Barcos que engañan

Una de las estrategias más frecuentes que aplican estos tanqueros para evadir las sanciones es cambiar con frecuencia de nombre o de bandera.

En el caso, por ejemplo, del petrolero incautado este miércoles, se trata de un barco llamado The Skipper, según informó CBS News, socia en EE.UU. de la BBC.

Esa misma cadena dijo que se trata de un barco sancionado por el departamento del Tesoro de EE.UU. desde 2022 debido a su supuesto rol en una red de contrabando de petróleo que ayuda a financiar a la Guardia Revolucionaria de Irán, así como a la milicia chiita libanesa Hezbolá.

CBS indicó que al momento de ser sancionado el petrolero tenía por nombre Adisa (antes de eso se llamaba The Tokyo) y era una de las embarcaciones vinculadas con el magnate petrolero ruso Viktor Artemov, quien también se encuentra sancionado.

Al referirse a ese tanquero este miércoles, la fiscal general de EE.UU., Pam Bondi, dijo en la red social X que esa nave era usada para transportar petróleo procedente de Venezuela e Irán, dos países bajo sanciones.

Un elemento interesante sobre The Skipper es que es un barco con 20 años de antigüedad y ese es otro elemento usual entre los tanqueros de las flotas fantasma: muchos son barcos viejos, pues las grandes navieras suelen deshacerse de estos petroleros cuando tienen 15 años de servicio y luego de 25 años suelen ser enviados al desguace.

Justamente otro truco aplicado por estos barcos es usurpar la identidad de alguna de esas embarcaciones enviadas a desguace, emitiendo los números de registro únicos que estás habían recibido de la Organización Marítima Internacional. Así se convierten en lo que se conoce como barcos zombis, pues lo que hacen es similar a alguien que usa la identidad de una persona muerta.

Un caso de este tipo relacionado con Venezuela ocurrió en abril pasado cuando un barco llamado Varada llegó a aguas de Malasia, tras un viaje que había iniciado dos meses antes en Venezuela.

La embarcación juntaba dos elementos sospechosos: tenía 32 años y la bandera de las Comoras, popular entre barcos que no quieren ser detectados.

Una investigación de la agencia Bloomberg descubrió que se trataba de un barco zombi, pues el verdadero Varada había sido desguazado en 2017 en Bangladesh.

Otras formas habituales de operar de los barcos de flotas fantasmas consiste en "disfrazar" el origen del crudo transfiriéndolo en aguas internacionales a petroleros sin problemas legales con otras banderas, que son los que se encargan de llevar el crudo hasta su destino, presentándolo como procedente de un país no sancionado.

Ese fenómeno se produjo, por ejemplo, en el caso de las exportaciones petroleras venezolanas hacia China durante el primer gobierno de Trump. Según expertos consultados por BBC Mundo hubo un momento en el que en las estadísticas oficiales de comercio de China aparecía como si ese país no estaba adquiriendo crudo venezolano cuando, en realidad, sí lo estaba haciendo.

Esto era posible porque ciertas refinerías compraban el petróleo a estos barcos que habían adquirido la carga en aguas internacionales y que la presentaban como procedente de países no sancionados.

Un último truco usual entre este tipo de tanqueros consiste de desactivar el sistema de identificación automática, a través del cual se transmiten datos como el nombre, la bandera, la posición, la velocidad o el rumbo de la embarcación. La manipulación de estos datos permite ocultar la identidad, ubicación y rumbo de las naves.

Una flota fantasma en aparente crecimiento

La investigación de Bloomberg en abril detectó el caso de cuatro barcos zombis que transportaban crudo venezolano.

La agencia de noticias recurrió al análisis de imágenes satelitales y las comparó con fotos históricas de los cuatro barcos cuyos nombres y números de identificación estaban usando.

Más recientemente, la ONG Transparencia Venezuela emitió un informe basado en la observación de lo que ocurrió en los puertos petroleros de ese país en octubre de este año.

Según ese reporte, hubo 71 tanqueros extranjeros en modo visible en los puertos de la petrolera venezolana Pdvsa, de los cuales 15 están bajo sanciones y nueve se relacionan con flotas fantasmas.

Transparencia encontró que en promedio hubo 24 petroleros que estaban ubicados cerca de tres puertos en el occidente y oriente de Venezuela y que estaban operando en modo furtivo, pues no tenían activas sus señales reglamentarias de posicionamiento.

De igual modo, Transparencia afirma haber detectado seis operaciones de transferencia de carga de un buque a otro, cerca de la bahía de Amuay, en el occidente del país.

El informa también indica que hubo una mayoría de barcos con banderas de países considerados como paraísos regulatorios, que son aquellos que tienen normas de supervisión laxas, lo que termina facilitando las operaciones de este tipo de embarcaciones.



Así, de los 71 barcos, 29 tenían la bandera de Panamá, seis de las islas Comoras y cinco de Malta.

Transparencia indica que 38 de estos petroleros pasaron más de 20 días sin tocar puerto, algo que contrasta con los barcos de la petrolera estadounidense Chevron (autorizada por Washington para operar en Venezuela) que al llegar toman su carga y se marchan en un plazo máximo de seis días.

"La permanencia extendida en las áreas portuarias del país, sin llegar directamente a las terminales petroleras, arroja serias dudas sobre el tipo de operaciones que esos buques realizan", señaló Transparencia en relación con los barcos que tardaban muchos días sin tocar puerto.

En todo caso, dado que la operación de intercepción e incautación realizada este miércoles se originó en el portaviones Gerald Ford -el más grande del mundo-, que ahora forma parte del masivo despliegue de fuerzas realizado por EE.UU. en aguas del Caribe frente a Venezuela, es probable a partir de ahora que la posibilidad del gobierno de Maduro de recurrir a la flota fantasma se vea limitada de una forma importante.

domingo, 7 de diciembre de 2025

Quiénes forman el círculo de poder en torno a Nicolás Maduro en Venezuela

 



Agencias.
BBC Mundo.


Cuando Hugo Chávez designó como sucesor a Nicolás Maduro poco antes de morir, algunos dudaron de que el exconductor de autobús y sindicalista fuera capaz de mantener las filas del chavismo unidas sin el carisma y la popularidad del comandante.

Más de 12 años después, Maduro ha logrado mantenerse en el poder sin aparentes desafíos internos en las filas chavistas y rodeado de figuras que también fueron herederos de Chávez y que se han mantenido como fieles escuderos de un gobierno que enfrenta ahora una de las mayores crisis de legitimidad que se ha visto en América Latina en tiempos recientes.

Cilia Flores, Diosdado Cabello, Vladimir Padrino y los hermanos Jorge Rodríguez y Delcy Rodríguez son considerados como las voces más autorizadas del gobierno que encabeza Maduro.

Desde hace más de una década ocupan los cargos clave del oficialismo no como simples representantes, sino como figuras con peso propio en la toma de decisiones.

Cuatro de ellos, de hecho, aparecen en la lista de principales líderes del gobernante Partido Socialista Unido de Venezuela, justo por detrás de Maduro y del “líder eterno” Hugo Chávez. El único que no aparece allí es Padrino, quien por ser miembro de la Fuerza Armada está constitucionalmente impedido de tener oficialmente militancia política.

Todos se encuentran bajo régimen de sanciones personales por parte del gobierno de Estados Unidos y de la Unión Europea, unas medidas que los afectados rechazan y cuestionan.

En los últimos meses, Estados Unidos ha desplegado un gran número de activos militares en aguas del Caribe frente a las costas de Venezuela. El presidente Donald Trump ha dicho que su objetivo es combatir el narcotráfico, pero la cúpula de poder que rodea a Maduro ha denunciado que se trata de un intento de derrocarlo.

BBC Mundo analiza quiénes son algunos de los principales integrantes del círculo de poder en torno a Maduro en Venezuela.


Cilia Flores, la "primera combatiente"

“Primera combatiente”, así fue cómo Nicolás Maduro bautizó a su pareja, Cilia Flores, durante la campaña presidencial de 2013 en Venezuela, tras la muerte de Chávez.

Su gesto era un reconocimiento al hecho de que "Cilita" -como cariñosamente suele llamarla Maduro- ha tenido una carrera política propia que no solamente la distancia del rol tradicional de primera dama, sino que la convierte en una operadora política de peso.

La vida de esta abogada especializada en Derecho Penal y Laboral empezó a cambiar en 1992 cuando se unió al equipo de defensa legal de los militares que participaron en el fallido golpe de Estado encabezado por Chávez en febrero de 1992.

En esa época, se incorporó al movimiento político de Chávez y conoció a Maduro.

Tras el triunfo electoral de Chávez en 1998, Flores ocupó importantes cargos. Fue electa diputada en el año 2000 y, en 2006 se convirtió en la primera mujer en presidir la Asamblea Nacional, sucediendo a Maduro en ese puesto.

Chávez la nombró Procuradora General de la República en 2012, cargo en el que permaneció hasta la muerte del mandatario en marzo de 2013.

Fue primera vicepresidenta del PSUV y desde 2015 ha sido diputada a la Asamblea Nacional. También fue parte de la polémica Asamblea Nacional Constituyente electa en 2017, en unos comicios en los que no participó la oposición.

En septiembre de 2018, fue sujeta a sanciones por parte de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos.

Bajo la mirada atenta de las autoridades estadounidenses también han estado numerosos miembros de su familia.

En 2019, Washington sancionó a sus tres hijos (Walter, Yosser y Yoswal Gavidia Flores), así como a su sobrino Carlos Erik Malpica Flores por considerarlos piezas clave para que el empresario colombiano Alex Saab y su socio Álvaro Enrique Pulido Vargas tuvieran acceso a funcionarios venezolanos "permitiéndoles pagar los sobornos exigidos para obtener contratos gubernamentales".

Malpica ha ocupado los cargos de Tesorero Nacional y de vicepresidente de finanzas de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA), entre otros. La OFAC levantó las sanciones en su contra en 2022, en el marco del diálogo entre Washington y el gobierno de Maduro.

Además, dos sobrinos de Flores, Efraín Antonio Campo Flores y Franqui Francisco Flores de Freitas, fueron condenados en diciembre de 2017 en una corte de Nueva York a cumplir 18 años de cárcel por narcotráfico.

Cuando ellos fueron detenidos, Flores dijo que se trataba de un secuestro por parte de la agencia antinarcóticos de EE.UU., que tenía por objetivo perjudicarla políticamente.

Ambos fueron indultados y liberados en 2022 gracias a un acuerdo entre los gobiernos de Biden y Maduro a cambio de siete estadounidenses encarcelados en Venezuela.

Aunque con los años Flores parece haber optado por asumir públicamente más la imagen de primera dama, pocos dudan de que juega un rol activo en la definición de las políticas del gobierno y algunos, incluso, la consideran como el poder detrás del trono.

"Cilia tiene su propia personalidad y, de hecho, en algún momento Maduro proyectaba mucho la imagen de ella, como si pretendiera lanzarla como su relevo en algún momento, pero eso no prendió", señala Nícmer Evans, un politólogo venezolano que apoyó el proyecto chavista y ahora es crítico del gobierno de Maduro.

"Yo creo que ella asumió replegarse en ese sentido, pero no ha perdido su poder, tiene su autonomía", agrega.



Diosdado Cabello

La noche del 8 de diciembre de 2012, cuando Hugo Chávez anunció a los venezolanos que debía viajar a Cuba para someterse a una nueva operación contra el cáncer, Diosdado Cabello estaba sentado a su derecha y Maduro a su izquierda.

En aquella, su última alocución pública, el fallecido mandatario designó a Maduro como el escogido para sucederle. Desde entonces, Cabello ha sido visto como el número 2 del chavismo.

Que Cabello estuviera sentado a la derecha ha sido considerado por algunos como una coincidencia en relación con la que se cree es su ubicación ideológica, pues durante años él fue visto como uno de los líderes chavistas ideológicamente más próximos a la derecha.

En estricto rigor, Cabello lleva años declarándose socialista, pero no siempre lo fue, de acuerdo con el politólogo Nícmer Evans.

“Nadie recuerda que mientras Chávez en el año 2005 dice que se va a construir el socialismo en Venezuela e inicia el proceso del socialismo del siglo XXI, Diosdado Cabello era gobernador y tardó dos años en pronunciar la palabra socialismo en algún discurso”, dice Evans a BBC Mundo.

Muchos consideran que ideológicamente es más próximo al "nacionalismo militar" que a la izquierda revolucionaria.

Siendo teniente, Cabello participó en el golpe fallido de Chávez de febrero de 1992. Por ese alzamiento pasó 22 meses preso hasta que fue beneficiado por una amnistía declarada por el entonces presidente Rafael Caldera.

Desde la llegada del chavismo al poder, Cabello ha ocupado numerosos cargos de importancia, incluyendo su reciente designación como ministro de Interior y Justicia.

Cabello era vicepresidente ejecutivo durante el breve golpe de Estado ocurrido el 11 de abril de 2002, por lo que le correspondió ocupar la presidencia durante unas horas hasta que Chávez fuera repuesto en el poder.

Casualmente, poco después de ese episodio, Chávez le nombró en el cargo que ahora vuelve a ocupar: ministro del Interior.

Cabello también ha sido ministro de la Secretaría de la Presidencia, ministro de Infraestructura, gobernador del estado Miranda, presidente de la Asamblea Nacional, así como presidente de la cuestionada Asamblea Nacional Constituyente electa en 2017, en unos comicios en los que no participó la oposición.

Mucho se ha especulado sobre una supuesta rivalidad entre Cabello y Maduro. Pero Cabello ha rechazado estos señalamientos y, en varias ocasiones, he dicho que él y Maduro son hermanos por ser -políticamente- “hijos de Chávez”.

Evans considera que Cabello opera alineado con Maduro.

“Diosdado no articula nada que no coordine con Maduro. Esto no quiere decir que no tengan diferencias, pero el hecho concreto es que estoy seguro que él entiende cuándo le corresponde estar subordinado, lo que hace que se dificulte mucho la posibilidad de que esa cúpula se pueda quebrar por ahí”, señala.

Aunque su participación en el golpe de 1992 puso fin a su carrera militar, ha sido visto como un hombre con influencia en los cuarteles. Diversos analistas señalan que esta ha mermado en los últimos años, en parte debido al pase a retiro en 2020 de los oficiales de su promoción.

El oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), del que es primer vicepresidente, es visto como su otra fuente de poder.

En 2018, Cabello fue sancionado por el Departamento del Tesoro de EE.UU., al igual que su hermano José David Cabello y su esposa Marleny Josefina Contreras Hernández.

"Imponemos sanciones a figuras como Diosdado Cabello, que explotan su posición oficial para involucrarse en tráfico de drogas, lavado de dinero, malversación de fondos del estado y otras actividades corruptas", señalaron en un comunicado.

En 2020, el gobierno estadounidense ofreció una recompensa de US$10 millones por información que lleve al arresto de Cabello, al que señalan de pertenecer supuestamente al llamado “Cartel de los soles”, un grupo de funcionarios venezolanos que supuestamente habría prestado apoyo a actividades narco-terroristas de las FARC de Colombia.

Este 10 de enero de 2025, las autoridades estadounidenses aumentaron el monto de esa recompensa hasta los US$25 millones.

Cabello ha rechazado reiteradamente las acusaciones en su contra.

Desde 2014 cuenta con un programa de televisión semanal llamado “Con el mazo dando”, en el que defiende sus posturas políticas y, como anticipa su nombre, arremete contra sus rivales políticos dentro y fuera de Venezuela.


Vladimir Padrino

Tradicionalmente en Venezuela los ministros de la Defensa solían durar un año en ese cargo. Eso cambió radicalmente cuando Maduro nombró a Vladimir Padrino López en octubre de 2014.

Más de diez años después, este general en jefe aún ocupa ese puesto, lo que le convierte en uno de los ministros de Defensa que más tiempo ha estado en funciones en toda la historia de Venezuela.

Padrino fue una pieza importante durante el breve golpe de Estado contra Chávez en abril de 2002, pues en aquel entonces comandaba una unidad de blindados acantonada en Fuerte Tiuna (Caracas), que no aceptó unirse al levantamiento.

En julio de 2012, Chávez lo ascendió a segundo comandante del Ejército y jefe del Estado Mayor. Esa ocasión es recordada porque al presentar un desfile militar Padrino se refirió a los soldados como “patriotas, bolivarianos, socialistas, antiimperialistas, revolucionarios, adiestrados y equipados para asumir el sagrado deber de la defensa de la nación”.

Pese a las críticas que despiertan, esas etiquetas no le son ajenas. De hecho, en su perfil de X se describe como “soldado bolivariano, decidido y convencido de seguir construyendo la patria socialista”.

Maduro le ascendió a general en jefe en 2013 y un año más tarde llegó al ministerio de la Defensa.

Según explica Sebastiana Barráez, periodista venezolana especialista en el tema militar, Padrino ha jugado un rol clave pues cuando asumió ese cargo había dentro de la Fuerza Armada una situación de “reacomodo interno” como consecuencia de la muerte de Chávez.

“Cuando llega Padrino López había muchos grupos de poder dentro de la institución castrense y él - que no es un hombre de confrontar- logró que cohabitaran dentro de la Fuerza Armada y que cada grupo pudiese entender que salía beneficiado de ese acuerdo de paz entre todos. Por supuesto, eso significó darle cuotas económicas y de poder a algunos de esos sectores”, dijo Barráez a BBC Mundo.

“Con el tiempo, Padrino fue minimizando esos conflictos internos, armonizando a la Fuerza Armada, de alguna manera unificándola. Y ese mérito es lo que le permite mantenerse como ministro de la Defensa después de diez años, sin resistencia dentro de la Fuerza Armada”, agrega.

Con Maduro en la presidencia y Padrino en el ministerio de Defensa, los militares en Venezuela se han visto cada vez más implicados en áreas distintas a la seguridad de la nación y han ganado espacios dentro del gobierno, al punto que más de un tercio del gabinete ha estado integrado por militares activos o retirados.

En 2016, Maduro creó una empresa de los militares –Camimpeg– que tiene facultades legales para explotar, buscar y distribuir petróleo. También les otorgó el control del llamado Arco Minero, una zona en el sur del país que contiene una de las mayores reservas auríferas del mundo.

En cuanto al nivel de influencia que ejerce Padrino dentro de la institución castrense, el politólogo Nícmer Evans afirma: “La Fuerza Armada hoy es Padrino López”. Luego agrega: “Y Padrino López es Maduro”.


Jorge Rodríguez

Jorge Rodríguez se convirtió en una figura reconocida por todos los venezolanos en 2003 cuando como rector del Consejo Nacional Electoral (CNE) jugó un rol central en la organización del referendo para revocar el mandato del presidente Chávez.

En aquel momento, Rodríguez presidía la Junta Nacional Electoral, órgano clave para esta votación que terminó con un triunfo de Chávez.

La oposición puso en marcha este proceso en octubre de 2003, pero no fue sino hasta agosto de 2004 cuando efectivamente se realizó el referendo. Muchos analistas consideran que la tardanza en convocar a las urnas fue fundamental para que Chávez recuperara la popularidad perdida a través de la creación de los programas de ayuda sociales conocidos como misiones.

“El organismo electoral puso en marcha una variedad de mecanismos destinados a impedir la convocatoria del referendo revocatorio. Estos procedimientos incluyeron el retraso y alargamiento artificial de todas las fases del proceso, la anulación discrecional de solicitudes y de firmas, la imposición de una fase de reparo de un millón de firmas consideradas dudosas por el CNE”, escribió en un artículo académico publicado en 2009 la politóloga Miriam Kornblith, quien fue rectora del CNE entre 1998 y 1999.

En aquel momento, tanto el CNE como Rodríguez enmarcaron todos esos requisitos y procedimientos en el marco de las normas vigentes en Venezuela.

En todo caso, luego de ese triunfo electoral de Chávez, Rodríguez asumió la presidencia del CNE por dos años y, en 2007, Chávez lo nombró como vicepresidente ejecutivo de la República. Desde entonces, ha sido un referente dentro del chavismo.

Fue alcalde de Caracas durante nueve años, ministro de Comunicación y, en la actualidad, es presidente de la Asamblea Nacional.

Pero la experiencia política de este médico psiquiatra precede al chavismo. Siendo estudiante en la Universidad Central de Venezuela participó activamente en política y llegó a ser presidente de la Federación de Centros de Estudiantes.

Junto a su hermana -la actual vicepresidenta y ministra del Petróleo, Delcy Rodríguez- es uno de los principales operadores del gobierno de Maduro, con quien comparten raíces políticas pues el mandatario fue militante de la Liga Socialista, un movimiento de izquierda revolucionaria creado a finales de la década de 1960.

Uno de sus fundadores fue Jorge Antonio Rodríguez, padre de Jorge y de Delcy, quien murió en 1976 de un infarto a los 34 años de edad, presuntamente como consecuencia de las torturas a las que fue sometido por la policía política que lo detuvo en relación con el secuestro de William Frank Niehous, vicepresidente en Venezuela de la empresa estadounidense Owens-Illinois.

Más allá de sus cargos burocráticos, Jorge Rodríguez ha liderado las delegaciones del gobierno de Maduro que durante los últimos años han negociado tanto con la oposición como con gobiernos extranjeros como el de Estados Unidos.

Es considerado como el estratega electoral del chavismo y, de hecho, fue jefe del comando de campaña de Maduro de cara a los comicios del 28 de julio.

Algunos analistas perciben a Rodríguez no solamente como mano derecha de Maduro, sino también como su potencial relevo.

“Él es la figura intelectual que le queda a Maduro después de una fuga de capacidad intelectual como consecuencia del devenir autocrático del sistema”, dice Nícmer Evans de este político que en 1998 ganó el prestigioso concurso anual de cuentos del diario venezolano El Nacional.

“Rodríguez preserva su capacidad de libre pensador dentro de una estructura hegemónica y no tengo ninguna duda de que mantiene la aspiración presidencial”, añade.


Delcy Rodríguez

Al igual que su hermano Jorge, Delcy Rodríguez es una pieza fundamental que el gobierno de Maduro ha usado como operador político tanto fuera como dentro de Venezuela.

La actual vicepresidenta ejecutiva, que hace unos meses sumó a su lista de cargos el de ministra del Petróleo, llegó por primera vez al gabinete cuando ocupó por unos meses el ministerio del Despacho de la Presidencia durante el gobierno de Chávez.

Pero ha sido tras la llegada de Maduro al poder cuando ha ocupado numerosas posiciones en la cima del Poder Ejecutivo, siendo ministra de Comunicación e Información, ministra de Economía y canciller.

También fue la primera presidenta de la polémica Asamblea Nacional Constituyente electa en 2017.

“Delcy trabaja en dúo con su hermano. Ella es un poco menos intelectual, más operativa. Son personas bien formadas que han ocupado un vacío como consecuencia del abandono absoluto de gente capaz que ha habido en el gobierno”, dice Nícmer Evans a BBC Mundo. “No es gratis que ambos tengan tantos cargos”, agrega.

Egresada como abogada de la Universidad Central de Venezuela, Rodríguez cursó luego estudios de Derecho Laboral y Sindical en Francia.

Ella ha explicado que parte de su motivación para estudiar Derecho se vincula con la muerte de su padre. “Tomé una decisión de hacer justicia en el caso de mi papá y entré a la escuela de Derecho. Allí inmediatamente apliqué para ser auxiliar de investigación en el Instituto de Estudios Penales”.

Ese suceso también habría influido en su acercamiento a la política. “La revolución bolivariana, la llegada del comandante Hugo Chávez, fue nuestra venganza personal”, dijo en una entrevista en 2018, aunque asegurando que no actuaba movida por el odio.

En la escena internacional, Rodríguez ha protagonizado varios incidentes como cuando en 2016, siendo canciller, intentó ingresar a una reunión del Mercosur en Buenos Aires, luego de que Venezuela hubiera sido excluida del bloque.

Años más tarde, ocurriría lo que la prensa española llama el “Delcygate”, una polémica que estalló luego de que la madrugada del 20 de enero de 2020, Rodríguez aterrizó en un avión privado en el aeropuerto de Barajas, donde se reunió durante algunas horas con el entonces ministro de Transporte de España, José Luis Ábalos, a pesar de que sobre ella pesaba una prohibición de entrada en el espacio Schengen emitida por Austria.

Rodríguez es una del medio centenar de altos funcionarios venezolanos sobre quienes la UE ha impuesto sanciones debido a las violaciones de los derechos humanos y al deterioro de la democracia en Venezuela.

También fue sancionada por EE.UU. en 2018, cuando el Tesoro de este país impuso también este tipo de medidas contra su hermano Jorge Rodríguez, así como contra Vladimir Padrino y Cilia Flores.

Delcy Rodríguez ha denunciado estas medidas como una “forma de extorsión”.