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domingo, 30 de noviembre de 2025

El caso de la doctora condenada en Venezuela a 30 años de cárcel por criticar a Maduro en un audio de WhatsApp

 


Agencias.
BBC Mundo.



30 años de cárcel. La pena máxima de cárcel que la legislación venezolana reserva para delitos como homicidio, secuestro y violación le fue impuesta a Marggie Xiomara Orozco Tapias, una médica de 65 años.

Sin embargo, la profesional de la salud no mató ni secuestró a nadie. Su delito fue que, en medio del fragor de la campaña para las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, envió un mensaje de audio por WhatsApp a un grupo de vecinos de la localidad de San Juan de Colón, en el estado andino de Táchira (fronterizo con Colombia), en el que llamaba a votar en contra de Nicolás Maduro y lo responsabilizaba de la crisis económica que atraviesa el país.

Ocho días después de los comicios, que según el Consejo Nacional Electoral (CNE) ganó Maduro aunque hasta ahora no ha presentado pruebas que respalden dicha declaración, la policía arrestó a Orozco.

"Unos policías llegaron en la noche del 5 de agosto a la casa y le dijeron a mi mamá: 'Acompáñenos'. Ella no quería ir, pero los policías le dijeron que no estaba detenida, sino que la querían entrevistar y por eso los acompañó. Pasamos tres días sin saber de ella", le contó a BBC Mundo el hijo de la doctora, Paul Ruiz.

La grabación de la doctora llegó a manos de unos simpatizantes del gobierno, quienes la denunciaron ante la Fiscalía tras amenazarla con retirarle beneficios como la caja de alimentos o la bombona de gas para cocinar subsidiados.

El caso de Orozco es el último de una serie de procesos judiciales contra ciudadanos que ejercieron su derecho a la libertad de expresión a través de las redes sociales. Un derecho que las autoridades venezolanas advierten que "no es absoluto".

La excusa para la invasión

"Esos llamamientos ponen en riesgo la paz de Venezuela y son la razón por la cual el gobierno de Estados Unidos nos quiere invadir".

Esto habría dicho la jueza Luz Dary Moreno Acosta al condenar, el pasado 16 de noviembre, a Orozco por la comisión de los delitos de traición a la patria, conspiración e incitación al odio, relataron quienes presenciaron el acto donde se leyó la condena.

¿Pero qué dijo la doctora para ser sentenciada a la pena máxima? "Ella le pidió a la comunidad que saliera a votar (contra Maduro) y (que los vecinos) dejaran la sinvergüenzura de apoyar al gobierno, mientras sus hijos están fuera trabajando y el país se está cayendo a pedazos", narró Ruiz.

El hijo de la doctora negó que su madre cometiera un delito.

"Ella no salió a las calles a tirar piedras o quemar cauchos (neumáticos). Ni tampoco pidió una invasión extranjera", aseguró.

En las últimas semanas, EE.UU. ha reunido en las aguas del Caribe una flota de naves de guerra -entre las que está su portaaviones más moderno y grande, el USS Gerald R. Ford-, con el propósito declarado de combatir el narcotráfico.

Sin embargo, desde Caracas sostienen que este despliegue militar en realidad persigue "un cambio de régimen" en Venezuela.

"Así como usted sufre, las personas que están en el Gobierno también sufren", le dijo la jueza a Orozco, de acuerdo con el relato del hijo, quien dijo que obtuvo los detalles de unos abogados que estuvieron presentes cuando la titular del Tribunal 4 de Juicio de Táchira leyó su veredicto.

Aunque el fallo no ha sido publicado, desde la Fiscalía venezolana confirmaron a BBC Mundo que se produjo, pero rechazaron las peticiones para que hicieran comentarios sobre el mismo.

Ni siquiera el hecho de que Orozco sufriera un infarto durante el año que ha permanecido detenida sirvió de atenuante para la justicia.

En marzo pasado, la jueza Moreno rechazó permitirle a la doctora seguir el juicio en libertad condicional, por considerar que "existe peligro de fuga" y porque "pudiera influir en los testigos para que informen falsamente al tribunal, y ponga en peligro la verdad de los hechos y la realización de la justicia".

El dictamen se produjo semanas después de que el ministro del Interior, Diosdado Cabello, advirtiera que "buscarían" a todo aquel que respaldara una invasión.

"Si alguien decide pedir invasiones contra nuestro país, inmediatamente está asumiendo que se autoexcluye de sus obligaciones como venezolano, y el Estado se reserva las acciones que tenga a bien ejercer", alertó semanas atrás.



Cuidado con lo que dices

Otras personas que escucharon el audio de Orozco aseguraron a BBC Mundo que "era una grabación de 17 minutos bastante agresiva en algunas partes". Esto, explicaría porque a la doctora le aplicaron el artículo 20 de la polémica Ley Constitucional contra el Odio, por la Convivencia Pacífica y la Tolerancia, según los registros judiciales.

"Quien públicamente o mediante cualquier medio apto para su difusión pública fomente, promueva o incite al odio, la discriminación o la violencia contra una persona o conjunto de personas, en razón de su pertenencia real o presunta a determinado grupo social, étnico, religioso, político, de orientación sexual, de identidad de género, de expresión de género o cualquier otro motivo discriminatorio será sancionado con prisión de diez a veinte años, sin perjuicio de la responsabilidad civil y disciplinaria por los daños causados", establece la norma.

La vaguedad y amplitud de la disposición le ha valido la crítica de organismos internacionales de derechos humanos, los cuales sostienen que puede ser empleado para silenciar a las voces críticas.

Entre 2021 y 2023, al menos 22 venezolanos fueron detenidos por ejercer la libertad de expresión. Varias de las aprehensiones están vinculadas a contenidos difundidos en plataformas digitales, reportó la organización Espacio Público.

Antes de que se conociera la condena contra Orozco se produjeron otros dos fallos similares. El primero fue el de Marcos Palma, de 50 años, quien fue sentenciado a 15 años de cárcel por un audio que envió a un grupo de WhatsApp en el que se quejaba porque no le entregaron la bombona de gas que pagó e invitaba a sus vecinos a una protesta.

Semanas después, Randal Telles, una estudiante de enfermería de 22 años del llanero estado Barinas, fue condenada también a 15 años de prisión por un video de TikTok en el que criticaba a Maduro y a Cabello. No obstante, su familia sostiene que la grabación no fue hecha por Telles sino que es un montaje realizado con inteligencia artificial.

Estos casos explican porque muchos en el país han optado por evitar discutir sobre determinados temas a través de plataformas digitales o constantemente borran los historiales de sus teléfonos.

En 2017, el fiscal general de Venezuela, Tarek William Saab, admitió que la polémica legislación contra el odio tenía "un carácter preventivo educativo y disuasivo".

"La libertad de expresión no es un derecho absoluto, tiene límites. Y en Venezuela hay una legislación que lo regula", advirtió un funcionario judicial en ejercicio bajo condición del anonimato.

Sin sustento

La condena contra la médica ha sido criticada tanto dentro como fuera del país.

"Este caso evidencia que la falta de independencia del sistema de justicia venezolano está profundamente arraigada y que continúa funcionando como parte del aparato represivo del Estado", denunció a BBC Mundo la relatora para Venezuela de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), Gloria De Mees.

Tras afirmar que la Ley contra el Odio "restringe severamente el derecho a la libertad de expresión en Venezuela y genera un fuerte efecto inhibidor, incompatible con una sociedad democrática", De Mees aseguró a BBC Mundo que "la aplicación de esta ley en casos como el descrito confirma el clima de miedo y autocensura" reinante en el país y "desalienta cualquier forma de disidencia, incluso más allá de las fronteras de Venezuela".

Por su parte, juristas venezolanos han puesto en duda el fundamento jurídico de la sentencia contra la doctora Orozco.

"Para que se dé el delito de incitación al odio el mensaje ha debido provocar una expresión de odio por parte de un individuo contra otro. ¿A quién incitó ella? La doctora lo que hizo fue expresar su propio sufrimiento", explicó a BBC Mundo el penalista Zair Mundaray.

El exdirector de Actuación Procesal de la Fiscalía venezolana tampoco consideró correcto la aplicación de los delitos de traición y conspiración.

"La conspiración implica intentar modificar la forma republicana, pero ¿qué acción concreta llevó a cabo la doctora para acabar con la democracia y las instituciones? Y el delito de traición habla de unirse con naciones o enemigos extranjeros, pero aquí no se ha informado que ella se haya aliado con nadie", agregó.

"Con este tipo de sentencias el gobierno quiere quitarnos el derecho a pataleo (protesta), afirmó el hijo de la condenada, quien reiteró que su mamá jamás ha participado en actividades políticas de ninguna naturaleza.

Qué se sabe del Cartel de los Soles, la organización designada como terrorista por EE.UU. y acusada de tener su base en las Fuerzas Armadas de Venezuela

 


Agencias.
BBC Mundo.



Una organización terrorista extranjera.

Esa es la nueva descripción que le da el Departamento de Estado de EE.UU. al Cartel de los Soles, presunto grupo criminal que Washington asegura está encabezado por el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro.

La designación, que entra en vigor este 24 de noviembre, había sido anunciada por el Secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, una semana antes.

"Ni Maduro ni sus compinches representan al gobierno legítimo de Venezuela", añadió Rubio al anunciar la medida.

Designar a las organizaciones como grupos terroristas otorga a las fuerzas del orden y a los militares estadounidenses más poderes para atacarlas y desmantelarlas.

Otros países como Argentina, Ecuador, Paraguay y República Dominicana también consideran al Cartel de los Soles como una organización terrorista.

El chavismo ha desestimado en repetidas ocasiones las acusaciones como un intento de justificar el derrocamiento de Maduro.

En un comunicado este lunes, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela calificó la nueva designación como ""infame y vil mentira" para justificar una intervención.

"Esta nueva maniobra seguirá la suerte de las anteriores y recurrentes agresiones contra nuestro país: fracasar", añadió.

En agosto, el ministro de Interior y Justicia de Venezuela, Diosdado Cabello, a quien EE.UU. también acusa de ser uno de los principales líderes del grupo, dijo que era "un invento".

El presidente izquierdista de Colombia, Gustavo Petro, también ha negado la existencia de este cartel.

"Es la excusa ficticia de la extrema derecha para derribar gobiernos que no les obedecen", afirmó Petro a finales de agosto en X.

Expertos consultados por BBC Mundo aseguran que la verdad sobre el Cartel de los Soles se encuentra a medio camino entre ambas versiones.

Los orígenes

Raúl Benítez-Manaut, experto en seguridad nacional y crimen organizado de la UNAM, asegura que el Cartel de los Soles comenzó a tomar forma entre finales de los años 80 y principios de los 90 como alternativa de transporte de la cocaína colombiana, durante la desarticulación del Cartel de Medellín y en medio de una intensa ofensiva contra el narcotráfico en Colombia.

El término Cartel de los Soles fue utilizado por primera vez en la prensa venezolana a principios de los 90, en el marco de las acusaciones de narcotráfico contra el general Ramón Guillén Dávila, quien trabajó como jefe de los Servicios Contra Tráfico de Drogas de la Guardia Nacional venezolana, y su sucesor, Orlando Hernández Villegas.

Guillén fue acusado de haber introducido hasta 22 toneladas de cocaína a Estados Unidos mientras era jefe de la unidad antinarcóticos entre 1987 y 1991, durante un controvertido programa implementado por la CIA, en colaboración con la Guardia Nacional de Venezuela, que buscaba infiltrar bandas colombianas que traficaban cocaína hacia el territorio estadounidense.

Mike LaSusa, subdirector de contenidos de Insight Crime y experto en crimen organizado en el continente americano, le dice a BBC Mundo que, a partir de allí, el término Cartel de los Soles se empezó a usar para referirse a "todos los funcionarios venezolanos con vínculos al narcotráfico, ya sean parte de una misma estructura o no".

El nombre de este presunto cartel tiene su origen en las insignias con estrellas que suelen portar los militares venezolanos en sus uniformes y que indican su rango o grado dentro del ejército.



Los años de Hugo Chávez

Benítez-Manaut afirma que el Cartel de los Soles se fortaleció durante los primeros años del gobierno de Hugo Chávez, quien asumió la presidencia de Venezuela en 1999.

"A Chávez le gustaba desafiar mucho a Estados Unidos y cortó todos los nexos de cooperación militar entre el ejército de Venezuela y Estados Unidos", explica.

"La asesoría que le daba EE.UU. al ejército venezolano y toda la cooperación de inteligencia se rompió. Luego, sin vigilancia de la DEA, algunos oficiales del ejército se sintieron en libertad de hacer negocios con criminales, que resultaron ser muy rentables", prosigue.

Paralelamente, en Colombia, el presidente Álvaro Uribe lanzó una ofensiva militar contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), que hizo que la guerrilla trasladara algunas de sus operaciones a Venezuela.

Wesley Tabor, un exagente de la DEA que trabajó en Venezuela, le dice a BBC Mundo que las FARC encontraron entonces un refugio seguro en Venezuela, además de "socios para traficar drogas".

"Después de que comenzaron a inundar a EE.UU. con cientos de toneladas de cocaína, muchos funcionarios del gobierno, desde la policía en las calles hasta la aviación militar, comenzaron a beneficiarse financieramente", señala.

Benítez-Manaut asegura que en la época de Chávez no se persiguió a la guerrilla colombiana en el territorio venezolano, porque el presidente venezolano "los veía como aliados ideológicos de izquierda".

"Esto facilita que los guerrilleros entren, salgan, compren armas y comida, y hasta armen alianzas con funcionarios y militares venezolanos", señala el experto mexicano.

Añade que debido a eso, hoy el llamado Cartel de los Soles es "un sistema criminal consolidado" que mantiene vínculos con otras bandas que trafican drogas, como el Tren de Aragua.

BBC Mundo contactó al gobierno de Venezuela para conocer su versión sobre estas acusaciones, pero no recibimos respuesta antes de la publicación de este artículo.

¿Qué es el Cartel de los Soles y quiénes lo dirigen?

Mike LaSusa, de Insight Crime, asegura que el Cartel de los Soles "no es un grupo per se", sino más bien "un sistema de corrupción generalizada" que le permite a Maduro mantener la lealtad de los militares.

"El régimen de Maduro no puede ofrecer un salario digno a las fuerzas de seguridad y para mantener su lealtad les permite aceptar sobornos de narcotraficantes".

LaSusa agrega que el Cartel de los Soles es distinto a otras redes de narcotráfico porque "no tiene una estructura formal".

"En Colombia o en México, los grupos de narcotraficantes transportan las drogas ellos mismos, con sus propias cadenas de suministro y de transporte. En Venezuela existen grupos así, pero el régimen de Maduro no controla directamente el tráfico de drogas", asegura.

En 2020, el Departamento de Justicia de EE.UU. acusó a Maduro y a 14 "cómplices" -entre los que se encuentran Vladimir Padrino López, quien ocupa el puesto de ministro de Defensa desde 2014, y Maikel Moreno, expresidente del Tribunal Supremo de Justicia-, de conspirar con grupos armados colombianos para enviar cocaína a Estados Unidos.

Según el contenido de la acusación formal y otros documentos judiciales, desde al menos 1999, Nicolás Maduro, el ministro del Interior, Diosdado Cabello; el ex jefe de inteligencia militar de Venezuela, Hugo Carvajal; y el exgeneral chavista Clíver Alcalá presuntamente han actuado como líderes y administradores del Cartel de los Soles.

Alcalá se entregó y se prestó a colaborar con la justicia de Estados Unidos en 2020. Fue condenado el año pasado a 21 años de prisión.

Por su parte, Hugo Carvajal, también conocido como "El Pollo", se declaró culpable en junio de este año de cargos de tráfico de drogas y narcoterrorismo en Estados Unidos.

Fue un aliado cercano del expresidente venezolano Hugo Chávez, pero rompió relaciones con Maduro en 2017 tras acusarlo de asesinar a decenas de jóvenes en una serie de protestas que sacudieron a Venezuela ese año.

"Fue uno de los hombres más poderosos de Venezuela. Durante años, él y otros funcionarios del Cartel de los Soles usaron la cocaína como arma, inundando Nueva York y otras ciudades estadounidenses con veneno", declaró el fiscal federal Jay Clayton durante una audiencia,

Ni Maduro ni Cabello han sido juzgados y muchas de las acusaciones que se han realizado en su contra no se han probado, aunque analistas señalan que el gobierno dirigido por ellos se beneficia de los ingresos ilícitos provenientes del narcotráfico, la corrupción y otras actividades ilícitas.

En agosto, Washington subió a US$50 millones la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro, convirtiéndolo en el principal objetivo del Programa de Recompensas por Narcóticos (NRP, por sus siglas en inglés).

EE.UU. también ofrece una recompensa de US$25 millones por información que conduzca al arresto de Diosdado Cabello.

Las acusaciones de Leamsy Salazar

Las acusaciones de que el gobierno venezolano está involucrado en el narcotráfico comenzaron a tomar más fuerza en 2014, cuando Leamsy Salazar, exjefe de seguridad de Hugo Chávez y Diosdado Cabello, sorprendió con la noticia de que había abandonado Venezuela rumbo a Estados Unidos con la ayuda de la DEA.

Salazar declaró ante la justicia estadounidense que Cabello era el líder del Cartel de los Soles y que desempeñaba un papel fundamental en el tráfico de drogas a través de Venezuela.

Funcionarios del gobierno venezolano desmintieron las acusaciones y aseguraron que todo formaba parte de una conspiración internacional.

Cabello se refirió a las acusaciones y afirmó que Salazar simplemente buscaba dinero y no tenía pruebas.

"Decidió salir de Venezuela para entregar su dignidad al imperialismo norteamericano", dijo entonces en declaraciones a la radio BLU de Colombia.

Además de la recompensa de US$50 millones por información que conduzca al arresto de Maduro, Washington también ofrece una de US$25 millones por Cabello.



"Existe y no existe"

Mike LaSusa señala que hay "inexactitudes" en la manera en que Estados Unidos describe el liderazgo del Cartel de los Soles.

Asegura que, si bien cree que es cierto que el gobierno y algunos de sus funcionarios más altos están presuntamente involucrados en el narcotráfico, lo permiten o hacen la vista gorda, "no dirigen directamente ni tampoco se benefician directamente de las actividades" que, según dice, son efectuadas generalmente por los militares de menor rango.

El experto en crimen organizado Raúl Benítez-Manaut está de acuerdo y afirma que el cartel "existe y no existe" al mismo tiempo.

"Creo que no se puede decir que exista un general que sea el jefe de todos. Es un cartel de oficiales medios e intermedios que van variando, se van jubilando y van siendo sustituidos por otros militares que controlan rutas de acceso, puestos de entrada a Venezuela en la selva y puestos de salida en las costas", explica.

"También manejan el acceso a aeropuertos pequeños, aeropuertos privados y se dice que hasta a aeropuertos militares", prosigue.

"Pero su organización es muy flexible y muchas de sus actividades están descentralizadas".

El exagente de la DEA Wesley Tabor cree que el Cartel de los Soles es también una "fusión de varias cosas".

"Es un sistema permisivo que engloba carteles de droga, actividades de pandillas, pero también un movimiento socialista que impulsa el antiamericanismo y que guarda vínculos con Rusia, Irán, Hezbolá y otros actores en América Latina... Y por eso ya es hora de que EE.UU. lidie con el problema que representa".